jueves, 26 de marzo de 2020

Gracias, solo se puede ir a mejor...








Gracias, solo se puede ir a mejor

Riopy-Ukiyo

Hay días en los que te paras a reflexionar para comprender lo que a bote pronto parece incomprensible...
 A qué llamamos error?
Cuando aparece alguien en tu vida que primero te ha idealizado, por ejemplo.
Se enamora de una ilusión sin tener puta idea de lo que es el amor, sin saber que precisamente el estado de enamoramiento es una de las farsas más grandes que venden como amor.
Rodearte de falsos profetas, falsos maestros, falsas personas a fin de cuentas, es lo que verdaderamente te hace aprender como son las personas, sobretodo uno mismo.
Luego te tacharán de que ya no crees en nadie entre otras muchas cosas, pero... ¿cómo creer a esos manipuladores natos dispuestos a callarte la boca cada vez que la abres o les place?. No respetan la vida u opinión ajena. No diferencian la opinión dada sin mala intención de una que quieras imponer, imagino que porque precisamente es a lo que están acostumbrados, a imponerse ante el que pueden, que no el que quieren, afortunadamente para algunos. Nadie puede obligar a nadie a cambiar de opinión o forma de ser, mucho menos a base de vejaciones. Suelen ser  personas calladas, aparentemente parece que escuchan sin juzgar pero lo que buscan y quieren en realidad es que te desnudes para tener un motivo aparente en cualquier momento que les sea propicio para menospreciarte con tu propio argumento, el que le contaste un día cualquiera probablemente incluso llorando, creyendo que era persona de confianza y jamás lo utilizaría para mal, mucho menos contra ti. Los llamo inadaptados de la vida y la sociedad. Nihilistas que se creen con el derecho de hacerte sentir como una mierda porque ellos son los primeros que se sienten tal que así, aunque nunca lo admitirían, supongo que por eso necesitan día si día también recordarte que tu eres tan mierda como ellos. Queriendo o sin querer, jamás aceptan a las personas tal y como son como no se aceptan a sí mismos. Adolecen de complejo de inferioridad, con una autoestima lamentable y por tanto, cuando observan que alguien se quiere no entienden que no necesariamente lo hacen del modo egoísta que ellos aplican a todo, sino que suelen ser personas que se quieren porque aprendieron a aceptar a todo y a todos tal y como son, incluso a sí mismos o más bien a pesar de sí mismos. Todos somos miserables solo que algunos han aprendido a abrazar y abrazarse con amor, mientras otros lo hacen con la arrogancia que caracteriza al inseguro, al cagado de miedo porque no soportaría que alguien les tratara como ellos son capaces de tratar a los demás. Muchas veces me pregunto quien los trató tan mal, quien los vejó de tal manera como para no ser capaces de haber aprendido a ser mejores que quien los maltrató, sin embargo aprendieron a copiar esas malas formas y maneras porque imagino que su cabeza no da para más o porque sencillamente es más sencillo para ellos seguir siendo y sintiéndose como una mierda. Luego se lamentan y lloran en silencio lo que no han querido aprender quizá por simple comodidad, porque eso sí lo tienen, se creen cómodos con su miserable forma de sentir, hacer sentir y sentirse. Esas personas son el significado de la cobardía en todo su esplendor.
El caso es que también acepto a este tipo de persona tal y como es, otra cosa es que los quiera a mi lado o no. De hecho, ellos son los primeros que se sienten incómodos con personas positivas a su lado, incluso no entienden la sonrisa alegre, pareciera que solo creen en la sonrisa desbocada, alocada, caótica... ésa tan efímera y que solo aporta la falsedad humana. Me parece triste que no conozcan la sonrisa callada, calmada y sosegada, la que aporta el corazón. De todos modos siempre intentarán hacerte creer que eres un amargado de la vida por no sonreír como ellos, te ven y lo creen tal que así, imagino que porque no pueden ver más que lo que son, personas que se alimentan de lo superficial, falso y efímero de la vida.
Todos hemos sido, somos o seremos TODO lo expuesto y muchísimo más, ¿cómo sino íbamos a cambiar, a evolucionar, a crecer y en consecuencia aprender a amar?
Deja que griten a lo cuatro vientos lo que eres esos que se creen con el derecho de juzgar a los demás, que no a sí mismos y además, creen conocerte. Son meros espejos con que el destino te apremia para que aprendas tú, quien eres realmente.
Gracias, pues para quien se sabe alma antes que persona solo se puede ir a mejor.



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