Vengo de un mar de dudas y certezas...
Blaumut-OCTUBRE (Cualquier mes de Otoño...)
https://www.youtube.com/watch?v=A8he6WZqJB0
Una historia no tiene comienzo ni fin; arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia delante, yo tengo la firme intención de olvidar sus últimas palabras y recordar para siempre su último beso.
Aquella noche me aprendí cada línea de su piel como otros aprenden oraciones o condenas, le he tenido en mi pecho y sé como late.. quería sus transparencias a cambio de certezas así que al no tenerlas y al borde de mi paciencia divisé dos caminos, uno limitado y otro que se acaba, miré hacia otro lado y tropecé con su mirada, me gustaba caer en él... no deseaba otra cosa en el mundo más que poder devolverle lo que nunca había tenido porque, al final solo recordamos lo que nunca sucedió convirtiéndome en el mayor de todos sus recuerdos.
Me despedí desoyendo los consejos de la noche respecto a lo imprudente de circular con semejante cantidad de sueños en los bolsillos a sabiendas de que el corazón late cuando se llena de ilusión y no duerme.
No quiero un príncipe azul porque no creo en cuentos de hadas, no me venden amor sin espinas, no me duermen con cuentos de hadas, tampoco me dan la razón los espejos pero me aprovecha mirar lo que miro, mi corazón no pasa de moda y no hay males que duren más que yo, y es que a veces... las cosas más reales solo suceden en la imaginación.
Lo que creo es un factor impulsor tan importante en el curso de mi vida, como lo es todo lo que conozco así que no me impulso por suposiciones vanas, sé lo que pienso y digo lo que siento.
Cuando me encontré conmigo misma reflexioné sobre quien era comparándolo con lo que soy, no se puede entender nada de la vida hasta que uno no entiende la muerte y me sorprendí mirando a mi esencia, fue cuando me percaté de que aún permanecía intacta.
La esencia no se muda, nunca cambia y siempre aflora, mis valores como siempre personalizados y hasta la raíz.
Cuanto queda de nosotros son nuestras acciones, como el bien y el mal que hacemos a nuestros semejantes.
La esencia no se muda, nunca cambia y siempre aflora, mis valores como siempre personalizados y hasta la raíz.
Cuanto queda de nosotros son nuestras acciones, como el bien y el mal que hacemos a nuestros semejantes.
Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas y es que el futuro no se desea, se merece. Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee.
Que no depende de las gafas el paisaje si estás ciego y el presente más que lo que vives, es lo que sientes así que hay momentos en que soy instante e instantes en que soy momentos.
Que no depende de las gafas el paisaje si estás ciego y el presente más que lo que vives, es lo que sientes así que hay momentos en que soy instante e instantes en que soy momentos.
Nunca se duermen los despertadores, nunca despiertan las personas.
Vengo de un lugar llamado el Todo, divagando en un mar de dudas y certezas, y entre ellas me di cuenta de que la mayor de ellas es que, una historia... no tiene ni comienzo ni fin, arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia delante perdurando en el otoño más verdadero y hermoso que cualquier naturaleza, incluso humana, nos pueda ofrecer.
E.G.A.
Vengo de un lugar llamado el Todo, divagando en un mar de dudas y certezas, y entre ellas me di cuenta de que la mayor de ellas es que, una historia... no tiene ni comienzo ni fin, arbitrariamente uno elige el momento de la experiencia desde el cual mira hacia atrás o hacia delante perdurando en el otoño más verdadero y hermoso que cualquier naturaleza, incluso humana, nos pueda ofrecer.
E.G.A.
