Pensé en escribir la canción más hermosa del mundo,
escribiré mejor la verdad más honesta del mío.
Todo el tiempo que creíste perdido nunca fue en vano,
cada lágrima derramada es una flor, te regalo un ramo.
Me calaste hondo, y me duelen hasta los huesos
por todos los besos que aun no me has dado.
Te pido perdón por no ser libre cuando debiera,
te pido perdón por confundirte al sentir ebrio el dolor.
Sabes que soy tu más fiel y errante espectador,
sigo tus pasos no aparentes, los de tu corazón.
Le pedí al tiempo una tregua para librarme de las cadenas,
él te llenó de rencor y empapó mi alma de pura miseria.
Más libre que nunca y tan sola como la una de mi reloj,
tan dispuesta como la puesta a punto de un nuevo motor,
queriendo querer y a oídos sordos hablando con la pared,
que no escuchas, que te amé, te amo y te amaré, amor.
No seas mezquino, no evites, no huyas que pierdo el norte
que siempre me anda rondando el desamor con su falso amor.
Que las chicas vestidas de verde te curan aparentes heridas,
y no hay cicatriz aparente que un corazón noble no pueda borrar.
Destapé mi boca, desnudé mi alma y ahí queda, amor,
o me coges de la mano o me dejas caer, digna y de pie.
Si renazco que sea contigo y si muero, si muero
te dedico mi epitafio para llevarte conmigo..aunque no estés.
